TU FARO INTERIOR: Haz un alto total para disfrutar más tu camino

*Laura Hidalgo R.



¿Has escuchado la frase que dice: “Uno propone y Dios dispone”? ¿Cómo es para ti cuando las cosas salen de tu control? ¿Te enojas o buscas el aprendizaje?


La vida me paró en seco justo iniciando el año con todos los planes que he venido organizando y te compartí en los textos anteriores. En toda planeación hay que hacer espacio para las sorpresas que pueden ocurrir en el camino. Escuchar lo que la vida viene a decirnos en cada situación porque dicen que, si no comprendemos el mensaje, pronto repetiremos la experiencia, pero con volumen más fuerte para ver si ya escuchamos y entendemos.


Tras un fuerte resfriado de fin de año, se confirmó positiva mi prueba de antígenos para COVID-19 y a cumplir el reposo y los cuidados protocolarios, pero sobre todo a escuchar lo que mi cuerpo pide a gritos: Hacer un ALTO en el camino.


Varios días han pasado ya con molestias y voy decodificando las claves que necesito atender. Un poco de paz, estar en silencio, atenderme, cuidarme y dejar de ver hacia fuera un rato. Cerrar un año lleno de proyectos, procesos, eventos, trabajo, certificaciones y otras actividades que me ofreció el 2021 y hoy me dicen: Alto.


Yo he sido de las personas que acepté el confinamiento a mi favor. Descubrirme laborando en casa por zoom, así como muchos tuvimos que aprender, me permitió viajar por el mundo digital a sitios que jamás hubiera imaginado. La experiencia ha sido fascinante y mirar como las fronteras ya no existen. Algunos días tuve consulta por la mañana con España, a medio día con Estados Unidos y por la noche con Puebla. Hubo viajes sin avión ni transporte, sin pasaporte ni hacer maleta. Días en Colombia y otros en Argentina en entrevistas pasando por tantos lugares hermosos conociendo gente de culturas tan distintas donde el común denominador que todos queremos es la armonía, la paz, la salud, el diálogo, la amistad y donde lo que nos duele es lo mismo: la injusticia, la mentira, la escasez entre otras cosas.


Algún día soñé ser comunicadora y es justo hoy que la vida me dice: “Calla un poco y escucha Laura”. Concluyo que es bueno poner mucha pasión a lo que se hace. Cuando los proyectos tienen sentido, te entregas con todo tu ser y no hay quien te detenga cuando vas tras un sueño. Creo que tengo que priorizar y esta podría ser una gran lección para mí que hoy te comparto con mucho gusto: No ir tan rápido y disfrutar más los caminos. ¿Te ha pasado algún día que te sientas identificad@ conmigo?


Estar en casa con un cansancio tremendo que no me anima a hacer nada es algo tan extraño. Yo que tengo tanta energía me he sentido como en cámara lenta. Es curioso porque así lo he sentido. Como que me veo actuando tan lentamente a menos revoluciones de lo habitual. Un día salí a hacer la compra a dos cuadras de casa, casi diario voy por las verduras a pie. Ese día se me hizo tan lejos llegar y el regreso me pareció eterno. Algo no estaba bien conmigo y, así pues, me hice la prueba. Me había librado de este bicho y hoy me tiene quietecita, reduciendo la velocidad de todo y entendiendo que “no por mucho madrugar se amanece más temprano”. Me voy recuperando poco a poco y entendiendo también a quienes han pasado antes que yo por esta enfermedad. ¡Cuántos cuestionamientos y confrontaciones por todo lo que pasa por la mente y la salud!


Estoy entusiasmada para pronto retomar las citas y agendar las nuevas consultas del año que inicia. Acompañar personas en sus procesos para resolver problemas y avanzar hacia donde quieran llegar es uno de mis trabajos favoritos. Ayudarte a parar para que hagas tu alto total y revises los caminos que has tomado que no te dejan llegar a donde deseas, es lo que hacemos en una consulta.