La felicidad son instantes: Consciencia Integral

Por Geraldina Compeán


Imagen tomada de Freepik

La felicidad no existe en abstracto. Es creada en nuestra conciencia. Es una percepción.


En términos sencillos, la consciencia es la capacidad del ser humano de reconocerse a sí mismo, de conocer su entorno y la percepción de sí mismo en él. Los estados de conciencia oscilan. Por lo mismo, la felicidad no es un estado permanente, como tampoco lo es la tristeza ni ninguna otra emoción o situación.


Buscamos la felicidad en elementos externos, como cosas materiales, relaciones o situaciones especiales. Pensamos que seremos felices al tener una situación económica mejor, al tener una pareja, al hacer un viaje esperado… Pero ¡sorpresa! No necesariamente eso nos da la felicidad. ¿Por qué? Porque la felicidad está en la capacidad de disfrutar, apreciar y valorar lo que sí hay, lo que se tiene, y no en todo lo que nos falta o ya no tenemos. Podrías hacer el viaje que más deseas o tener la casa de tus sueños, pero sentirte el más infeliz. Pensar que la felicidad llegará y se instalará en nuestra vida, sólo nos va a generar frustración.


El deseo por tener ciertas cosas nos impulsa a realizar acciones para conseguirlo. Pero ¡cuidado!: poner la atención sólo en lo que deseas y no valorar y agradecer lo que tienes, te hará infeliz.


Pongamos un ejemplo: imagina que vas en una balsa bajando un río, con un paisaje lleno de flores, animales hermosos y deliciosos aromas. De pronto, ves un venado que te fascina. Fijas la mirada en él. La balsa sigue avanzando, pero tú te quedas viendo solo ese venado. Esto implica voltear hacia atrás, pero la balsa sigue avanzando cuesta abajo: hay más animales hermosos, flores extraordinarias; a cada instante, el paisaje es único y maravilloso. Pero TÚ no lo ves. No puedes percatarte de nada porque tu atención está puesta en tratar de seguir viendo el venado que quedó atrás.


Sucede lo mismo en la vida cotidiana. Aferrarse al recuerdo y al anhelo te impide disfrutar el famoso “instante presente”. La felicidad está en la capacidad de apreciar estos instantes.


Desde el punto de vista de la Logoterapia, el sentido está en poder apreciar lo que sí hay y en el para qué se presentan las personas y situaciones en nuestra vida.


Cada situación, persona o cosa que aparece en nuestra vida, durante nuestro recorrido en la balsa, es única e irrepetible. Debemos agradecer cada una, porque ningún instante se repetirá. Hay que agradecer y dejar ir para poder apreciar lo que sigue.


Aunque algunas cosas nos parezcan más atractivas que otras, o la pasemos mejor con ciertas personas, todo y todos aparecen en nuestro camino como un gran regalo de diversidad. ¿Te imaginas qué aburrido sería si en todo tu recorrido sólo hubiera venados? Por más que te guste algo, la diversidad nos da la riqueza. Y “la vida sólo es rica en experiencias”, como dice el maestro Alfonso Ruiz Soto.


Centrar la atención en el aprendizaje y agradecer cada instante es la clave para vivir con tranquilidad y seguir adelante en paz.


La felicidad se encuentra en la capacidad de apreciar, en el servicio a los demás. Agradece la vida, agradece tu cuerpo, agradece tus relaciones.


Aprecia tu recorrido y sus paisajes, aunque nada de esto sea perfecto, porque sólo durante los instantes en que lo aprecias se alcanza la felicidad.


No mires el pasado para lamentarte sino para aprender. Mira el futuro para crear y mira el presente para sentir, para gozar, para descubrir lo que debes aprender y para servir al prójimo


 

*Geraldina Compeán

Consultora y Comunicadora certificada en Semiología de la Vida Cotidiana®

Miembro certificado de la Asociación Internacional de Semiología de la Vida Cotidiana A.C.

Psicoterapeuta humanista Especialista en Adicciones Master Reiki

Thetahealer Logoterapeuta


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