¿Demasiado saludable es bueno o malo?: Ama tu cuerpo con Alma

Por Alma González


Imagen tomada de Perú21

Vivimos en una época en donde estar sano está de moda y al mismo tiempo existe una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar nuestro cuerpo no nada más a nivel físico sino emocional, mental y espiritual. De ahí que busquemos opciones de comida “más sanas” como la orgánica, sin gluten, con poca azúcar, grasas saturadas y que cada vez pongamos más atención cuando vamos al súper a las etiquetas y a los ingredientes de los alimentos que consumimos de manera regular.


Sin embargo es tan grande la oferta de productos, servicios e información en torno a tener una vida saludable, que en ocasiones ésta suele ser excesiva y puede llegar a causarnos dudas, estrés y en ocasiones a optar por opciones que no corresponden a lo que cada cuerpo necesita para estar saludable y en equilibrio.


Reflexionemos por un instante...


¿Qué es saludable, qué es perjudicial y para quién?

¿Cuáles son los parámetros y estándares bajo los cuáles vivo y actúo?, ¿Me son útiles?, ¿Me han resultado?

¿En dónde está esa delgada línea entre cuidarnos y entrar en el exceso de querer estar saludable?

¿Cuándo buscar estar saludable se puede convertir en una enfermedad o en acciones contraproducentes para nuestro organismo?


Los excesos no son buenos ni recomendables, ya que incluso lo saludable en exceso puede afectar a nuestra salud. Analicemos dos excesos muy comunes que se pueden aplicar a la comida, al ejercicio, a la cantidad de horas de trabajo o de exposición a aparatos electrónicos etc...



Restricción vs Exceso.


La restricción es sinónimo de limitación, la mayor parte de las veces esto se vive desde el enojo y la frustración, sentimientos que a largo plazo detonan en un “abandono de la restricción” y producen la búsqueda de un “exceso en aquello que nos limitamos”.


Por otra parte está el Exceso, visto bajo la misma lógica, éste nos lleva a sobrepasarnos en cantidad cualquier cosa que sea que estemos consumiendo. El sentimiento que aparece como protagonista es la culpa y casi siempre va a detonar la búsqueda de la restricción.


Ambos excesos o polaridades tienden a causar un efecto reactivo y no un efecto PROACTIVO. Los efectos reactivos producen en el cuerpo malestar, incomodidad, ira, ansiedad, frustración y la mezcla de todos estos sentimientos suelen terminar en enfermedades.


Entonces lo que estaríamos buscando sí es ser y sentirnos saludables y en bienestar, desde un efecto Proactivo es decir desde el equilibrio, el balance, la flexibilidad.


Comer en exceso, dietas interminables, atracones, vigorexia, anorexia, etc., siempre están relacionadas con algo más profundo que con un "problema con la comida o con la falta de voluntad".


Si quieres descubrir con qué está relacionado el tuyo, yo te puedo acompañar porque pasé por un proceso de autoconocimiento que me permitió descifrar y transformar la deficiente relación con la comida y el juicio que tenía a mi cuerpo.


Relacionarte desde otra perspectiva no solo te ayudará a sanar la forma en la que te percibes sino también en tu autoestima, imagen y relaciones con los demás.


Con Amor

Alma González

 

Soy conferencista, coach, autora, fundadora de Ama tu Cuerpo con Alma, locutora de Apetito por la Vida y creadora de programas presenciales y en línea como, Adiós kilos con amor, Recupera tu poder interior, ¿Más Delgada, Más Feliz?.

A través de Ama tu Cuerpo he tenido la oportunidad de ayudar a cientos de personas a liberarse de su sobrepeso emocional, a ser más productivas y felices y de recuperar la magia de amarse así perfectas tal cual son.

Estoy segura que la transformación de uno impacta en la transformación del mundo.