Cuando de verdad conocí a mi equipo: El arte del buen líder

*Patricia Doménech



Los equipos de trabajo son el mayor reto para un líder. Estamos hablando de talentos individuales que juntos forman un todo de fines comunes que busca el éxito. El líder es quien encaja todos estos talentos y logra hacer el puzzle de forma armónica. Esta siembra las bases comunes, motiva, orienta teniendo una comunicación clara y concisa.


Ahora mi pregunta: ¿Cuánto conoces a tu equipo? Espero que la respuesta sea mucho y además no sea de forma superficial. Conocer las virtudes de cada miembro de tu equipo no es sólo leer su curriculum a nivel profesional. Es conocerlos desde tu vulnerabilidad y la suya, desde lo humano. Es saber que sueños tienen a nivel profesional pero sobre todo a nivel personal. Descubrir con qué lidian cada mañana cuando se levantan. Lo decía Platón “Se amable, pues cada persona con la que te cruzas está librando su ardua batalla”


Cada uno de nosotros cómo seres humanos tenemos la obligación de ser respetuosos y amables con el otro. Y si somos lideres de un equipo más, en nuestra mano está motivar a cada uno de sus miembros, orientarles a su camino y su talento, hacerles creer en sí mismos y en sus capacidades


Lo más importante es por tanto que puedas establecer una comunicación con tu equipo desde el Ser, es decir, con una escucha plena que requiere despojarse de Tus creencias.

Las creencias son obstáculos porque operan como prejuicios. A veces se confía más en ellas que en los datos que proporciona la percepción. Sin notarlo, buscamos que las respuestas se adapten a las creencias que ya están instaladas en la mente, estas ni siquiera se han sometido a una prueba de verdad. Es más, si profundizamos, estas atienden a nuestros miedos e inseguridades cómo individuos. Utilicemos la filosofía zen que invita a ver más con el corazón y menos con las creencias

Comunicarnos es el acto de encontrarnos con el otro, no de manipularlo, evitarlo o competir con él

Crea espacios para conoceros, una vez al mes tomate un café con ellos de manera informal, dónde tú debes ser el primero en dar ¿dar? ¿Qué? Información personal, MUÉSTRATE. De esas reuniones sacarás información valiosa para cuidar a tu equipo. Si uno de ellos te ha contado que le encantan las flores o la música por ejemplo te acordarás de pasarle la información de botánica o conciertos que te llegue. Así crearás un lazo verdadero que va más allá de una simple relación mercantil. Estarás creando espacios sinceros de comunicación y confianza que posteriormente darán sus frutos


Motiva al grupo desde la humanidad. Regalarles un libro que les ayude a descubrir su potencial en unión con los valores de la empresa, será una gran ayuda para conseguir los objetivos comunes. El Elemento de Ken Robinson fue el primer libro que regalé a mi equipo (un equipo de artistas) ¡Una de las mejores cosas que pude hacer! a raíz de ello con una buena estrategia por mi parte, ha creado unos cambios brutales.

Con todas estas acciones ayudarás a los miembros de tu equipo a creer en ellos de modo que sacarán su talento, el que tú te encargarás de encajar en el objetivo grupal, es decir, evitarás que este se disperse y no se aplique al bien común de la empresa


Recuerda: El equipo y su respeto se ganan cuando las personas que lo forman se dan cuenta de que el líder es capaz de llevarlos al éxito.


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*Patricia Doménech


Bailarina, Artista, Graduada superior en pedagogía de la Danza y Coreografía

En DMT (Danza movimiento Terapia)


Fundadora del programa LiderarconArte

Escritora del Cuento Pepa Tacones

Programa En LGN Radio “ApasionArte”

Especialista en Técnicas creativas y divertidas para CEOS y equipos de trabajo


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